lunes, 6 de agosto de 2007

Enfermedad en Wethló - Parte 1



Raista, año 2535

Después de muchos días en Alakam, a la vuelta de un larguísimo viaje por el reino kargo, que por cierto no es muy de ellos sino que están conquistando las islas de Gont, Atuán y demás, y después de viajar tan rápido y lejos como jamás lo había hecho y de enterarnos que la razón es que los orcos están tomando las tierras de los cargos desde muy al Oeste y que Yaka era en realidad un dragón y no un negro esclavo como creía que era y que ahora me desconcierta la idea de que Karadajián también lo sea y se haya olvidado, aunque es mejor; me resulta muy gracioso imaginarme un dragón con tal porra en la cabeza y hablando tan estúpidamente como lo hace.Después de entretenernos unos días con eso, volvimos a la ciudad de donde habíamos partido: Alakam; claro que para volver del mundo de los orcos que nos llevó el último portal que cruzamos, yo me quedé del otro lado porque había que cerrar el portal para que no pasen más orcos sacando el situp brillante como una gema que lo mantenía abierto - ups - dije - ¡se te acabó la carga! Ah, no sé, hablá con la empresa - y leí un pergamino que me teletransportó al palacio de Fistandántilus otra vez, por supuesto que me salió bien, las palabras casi se expulsaban a sí mismas en una pronunciación elocuente, hasta yo me la creí, me imaginaba junto a William haciendo hechizos y trucos como los que él hace, pero a veces no lo entiendo muy bien, en realidad no entiendo la magia. ¿Qué hicieron los demás? No sé, pero tardaron en llegar y encima cuando llegaron comieron tanto que se acabaron el delicioso postre que me había preparado la simpática de la cocinera. Le pedí la receta y yo le pasé otras tantas, las mejores de Alqualindon, o por lo menos las que se comen también en Capital que son las que me acuerdo, pero nombrarles un país lejano a las damas siempre las impresiona.Entonces, después de muchos días en Alakam, a la vuelta de un larguísimo viaje por el reino kargo, que por cierto no es muy de ellos sino que están conquistando las islas de... oh, eso ya lo conté.Mientras tanto, en el palacio de la justicia, saba dabadaba dabadaba dabadaba dabadá, dá, el gran mago trabajaba en alguno de sus asuntos misteriosos. Y yo, aburrido, cuando desperté de una larga siesta, decidí autoritariamente regresar a Capital. Como lo había pensado, Sorin quiere acompañarme y Karadajián dijo que también pero se lo veía con tanto sueño que resolvimos dejarlo descansando (yo quería atarlo a la cama con 3 kilos de criptonita en su pecho por si se le ocurría transformarse en dragón; juá, dragón con porra). Y para sorpresa nos reencontramos con nuestra amiga Gwynne (Poo), que la creímos perdida y al final muerta, por supuesto, pero eso no se lo dijimos. También ella vendría con nosotros a Capital, con tal de salir.

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